domingo, 20 de febrero de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
viernes, 4 de febrero de 2011

Hoy me he despertado con esa sensación de necesitarte. Como si algo faltara. Nada iba mal, sólo incompleto. Un trocito de mi vagaba por ahí y yo sin saberlo. Un mensaje o una llamada, resquicios de ti. Me desanima, me entristece y amarga el ambiente. Como si me hubiesen robado algo. Una sensación nueva y desagradable. Poco a poco se apodera de mi. Me encoge el estomago, me humedece los ojos y me hace pensar en ti. Me vuelvo misántropa y escurridiza. Un escudo se planta ante mi. Te necesito. Esa sensación se hace realidad. Y a medida que pasan las horas, aumenta más y más. Estúpida. Eso es lo que soy en este punto. Escribiendo para olvidar que tan cerca me pareces estar y tan lejos te siento. Hoy sólo he tenido esa sensación de necesitarte

Y por qué no? Quererte toda una vida, ese es mi único anhelo. Lo entenderías si te dijera que no es nada físico lo que me une a ti, no hay una cuerda invisible donde nuestras almas permanezcan unidas; no necesitan un utensilio para aproximarse. La mía sigue tu sombra, es lo único que pude saber el día que supe que estaba enamorada de ti.¿Y si te dijera que también comencé a creer en la magia? ¿Y que ya no hay ni un segundo en los que me sienta completamente sola, como me pasaba anteriormente? ¿Y que he experimentado el volar de las mariposas en el interior de mi estómago? No lo sé, has dado vida a aquello que yo era capaz de denominar 'ilusiones', 'sueños' o incluso 'esperanza'. Por decirlo metafóricamente, le has dado vida a mi alma y a mí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







